
Santo Domingo.- AUNQUE ninguna recta final escapa a las tensiones, el ambiente reinante en esta, la capital dominicana, apunta a que los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe han encontrado un respaldo a la altura del compromiso asumido por sus organizadores.
Pese a un telón de fondo caracterizado por protestas y denuncias ciudadanas contra recientes episodios de violencia policial e irregularidades en instituciones públicas, la fiesta parece destinada a celebrarse como merece la región.
En medio de un acrecentado despliegue comunicacional y tecnológico que tiene expresiones en medios tradicionales y plataformas digitales, se trabaja en la terminación del acondicionamiento de los escenarios competitivos para la cita que se inaugura el próximo día 24.
Este fin de semana, por ejemplo, reabrieron sus puertas el velódromo y el pabellón de judo, incluidos entre los que recibieron remozamiento general, a tono con el propósito de garantizar espacios de primer nivel sin que todo sea de estreno.
Mientras la capital acoge los últimos tramos del recorrido de la antorcha que encenderá el pebetero, también se ultiman detalles en obras de nueva creación como el pabellón de combate y la villa, cuya óptima funcionalidad será un examen de alto rango.
José P. Monegro, presidente del comité organizador, ha destacado que se cumple el cronograma de entrega, con enfoque logístico que tiene en cuenta áreas exteriores y paisajismo, y ponderó que la rehabilitación de infraestructuras existentes ha sido clave para disminuir gastos.
A las exigencias propias de su magnitud se suma que la más antigua justa multideportiva del orbe cumple 100 años, lo que multiplica las expectativas entre los evaluadores, que han aplaudido la decisión de que el 85 por ciento de las entradas se distribuyan gratuitamente.
Del lado de las preocupaciones, además de la operación de la villa, destacan las asociadas a la complejidad de los desplazamientos en una urbe atestada de vehículos, en la que será necesario trasladar a más de 10 000 personas, incluidos unos 6 200 competidores.
Las autoridades insisten en que se ha diseñado un procedimiento capaz de neutralizar el caos tradicionalmente imperante, pero las dudas parecen destinadas a subsistir hasta que la realidad demuestre lo contrario. Y ojalá así sea.
Entretanto, los seguidores del deporte dominicano aplauden la integración de su mayor delegación para estas lides, encabezada por la corredora campeona olímpica Marileidy Paulino, y sueñan con superar los saldos de la asistente a la versión de San Salvador 2023.
Entonces sus representantes se ubicaron quintos (25-36-50), después de Venezuela (32-46-80), en un medallero por países liderado por México (145-108-100), Colombia (87-90-63) y Cuba (74-59-63), trío que debe reiterarse en la vanguardia.
Por lo pronto, el movimiento que demanda el cierre de las labores constructivas matiza el panorama, a la vez que las avanzadas de las delegaciones visitantes comienzan a concretar sus misiones, que a partir de este lunes incluirá las inscripciones oficiales.
Ese día lo hará Cuba, que ha celebrado la conquista de 506 plazas como la primera de sus medallas, dadas las limitaciones impuestas por el bloqueo y el cerco energético impuestos por Estados Unidos.









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